La sección “Como Chotas” de nuestro Grupo realiza una salida este pasado fin de semana con los más peques al cercano Monte Arabí:

Hoy os vamos a hablar de uno de los relieves montañosos más peculiares del norte murciano, un saliente montañoso que se eleva sobre unas llanuras colindantes con tierras manchegas, y que cuenta con más de 10000 años llenos de leyendas y energías. 

Allí se encuentra el Monte Arabí, un lugar de gran interés geológico y arqueológico, en el que en el año 1998 recibía la categoría de Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

En él se pueden realizar varios senderos de los cuales nos dirigen a bonitos lugares como la Casa del Guardia, cueva del mediodía, el cañón de la Buitrera, un cortado en la roca donde se pueden observar como anidan los buitres y sobrevuelan a su alrededor, también podemos visualizar las gigantescas piedras de los Cantos de la bisera, en las que se encuentran pinturas rupestres de diversas temáticas, en las que a día de hoy es necesario solicitar permiso municipal previamente para poder visitar.

 También se puede visitar la cueva de la Horadada, una mágica cavidad de piedra porosa  con una apertura directa al cielo de la que sorprende a los visitantes por su gigantescas erosión que ha dejado el agua durante años .

 Hasta allí nos desplazamos varios miembros del Grupo para poder compartir con los más pequeños las maravillas que nos puede llegar a mostrar la naturaleza, con ellos no podemos dejar de visitar el misterioso corazón esculpido naturalmente en la roca o la cabeza de dinosaurios que nos encontramos al final de la ruta, dos formaciones naturales que sorprenden por su perfecta forma tallada en la piedra.

También nos encontramos endiduras encontradas en la piedra denominada cazoletas y petroglifos que todavía hoy se desconoce para que les sirvieron a los antiguos pobladores, aunque son varías las teorías que apuntan que fueran utilizados para cultos sagrados , sacrificios u ofrendas.

Una de las leyendas más famosa de éste particular monte cuenta que dos personas pidieron a unos agricultores que les guardaran sus caballos mientras subían al monte. Pasados unos días regresaron con dos sacos llenos. No se supo que es lo que habían hallado pero en agradecimiento por guardar sus monturas les obsequiaron con unas piezas de oro. Supuéstamente accedieron a la Cueva del Tesoro. Se dice que, durante la ocupación árabe, esta cueva sirvió para esconder grandes fortunas.

Fotos de esta actividad se pueden ver en la GALERÍA DE FOTOS.

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