Blue Flower

Otro año más realizamos la marcha de Almansa a Jumilla, el día 12 de octubre llevamos a cabo la XIII edición consecutiva de esta actividad. En esta ocasión solo 4 componentes de nuestro Grupo se atrevieron a realizarla, el trayecto en gran parte fue igual a el de años anteriores con una pequeña variante al llegar a Tobarrillas, donde en lugar de subir a los aerogeneradores, cruzamos por un collado hasta la carretera de Yecla, donde pudimos ver dos antiguas caleras a orillas de una rambla. Salimos de Almansa a las 8 de la mañana, nuestro compañero Juan acercó a los dos participantes que venían desde Jumilla, Roque y Vicenta, en Almansa se unieron Loren y Juan Antonio, los 4 participantes. Este año el chófer del coche escoba ha sido Miguel. El coche se va por carretera hasta la finca de Santa Rosa donde está la Bodega Matamangos, hasta ahí el camino se hace por sendas y pistas que no permiten que el coche venga con nosotros. En la Bodega Matamangos después de 10 km. paramos a almorzar. Nos recibe el propietario de la Bodega, Cristobal, que muy amablemente nos saca dos botellas de sus mejores vinos, que tuvimos el placer de compartir. Muchas gracias un año más por atender nuestra demanda de parada del almuerzo en esa finca, que es ya un clásico; estuvimos 45 minutos en el almuerzo reanudando la marcha por pistas en dirección a una casa de campo que se llama La Matosa, desde ahí por el camino de Los Talayones, hasta el Camino de la Perdiz a Yecla, por el Barranco Ancho, llegamos a la carretera de Yecla y de ahí a Tobarrillas Bajas. Este año la parada a comer la hicimos en la Finca El Pulpillo en la carretera de Yecla a Montealegre, el resto del camino por enfrente de las Atalayas y en dirección a la Hoya Torres para coger la senda que va por la umbría de la Cingla hasta el Barranco del Buen aire y llegada a la Alquería a las 20,15 horas, habiendo recorrido 53 kilometros y medio. Nuestro compañero Juan nos avisa que nos espera en su casa para tomar una cerveza y celebrar que un año más hemos sido capaces de terminar esta marcha, la cerveza se convirtió en una cena en toda regla que nos sentó de maravilla y ayudo a recuperar la energía gastada.

Fotos de esta actividad se pueden ver en la Galería de Fotos.