Dicen que el trail es un estilo de vida, una forma de conocer la naturaleza, es algo que te llena de valores, pero si de valores tenemos que hablar ,uno de los valores más importantes es el de las personas que te encuentras por el camino, pues de eso vamos a contaros hoy una pequeña historia, nuestro compañero Alexis tuvo la suya particular  en la Transgrancanaria Classic 128k, una bonita prueba que en su duro trayecto siempre deja  experiencias personales inolvidables. Alexis empezó con los nervios a flor de piel pues nunca antes se había enfrentado a una carrera de estas dimensiones. La primera maratón la afrontó en solitario y las condiciones de la carrera lo hacía más difícil. La climatología no acompañaba en la noche con intermitentes lluvias y paisajes nublados. El terreno lleno de barro lo complicaba aún más. En el avituallamiento de Fontanales km 42 decidió cambiarse de vestimenta y tomarse un respiro para afrontar los siguientes 2/3 de carrera. En ese punto se encuentra con una gran aliada/compañera de carrera, Lucie Gerard en la que fue un gran apoyo desde ese punto hasta el final de la carrera. A partir de ahí se convirtió en un dúo de carrera donde las subidas tiraba Alexis de Lucie y en las bajadas tiraba Lucie de Alexis. Antes de llegar a la Presa de los Pérez las rodillas le darían un aviso a Lucie pero el tándem siguió adelante  apoyándose el uno en el otro hasta llegar al punto de vida del El Garañón km 87. Allí recargaron pilas, para afrontar la parte final de la carrera. La climatología seguía sin dar tregua a los corredores. Allí conocieron a Ayoze que se uniría más adelante con el dúo. El tándem con las energías renovadas decidieron aumentar el ritmo y bajar sin tregua. Iban adelantando corredor tras corredor hasta llegar al avituallamiento de Tunte donde Ayoze estaba esperando al dúo. En ese instante el dúo se convirtió en un trío. ProsIguieron la carrera pero en el tramo entre Tunte y Ayagaures las rodillas de Lucie dijeron basta. Más adelante Ayoze y Alexis también tendrían lo suyo con él tobillo y los ligamentos del pie, respectivamente. El equipo ya se habían convertido en unos grandes compañeros de montaña donde nadie iba a abandonar a nadie. Así que decidieron caminar todo el trayecto, daba igual el tiempo de carrera. Lo importante era acabar los tres juntos dándose ánimos unos a los otros. Y así fue, antes de cumplirse las 24 horas de carrera los 3 acabaron “satisfactoriamente” con un reto cumplido, pero lo más importante, una gran  amistad forjada!!

Fotos de esta actividad se pueden ver en la GALERÍA DE FOTOS.

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